Y Dios me hizo mujerde pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó en ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños
el instinto.
Todo lo creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.
(Gioconda Belli, El ojo de la mujer, 1997)






Tenim un llibre de la G. Belli. Ens el va regalar el Bernardo de Nicaragua. Molt bonic i profund el poema que has escollit. Cxta
ResponEliminaLa imatge és de la pachamama-alegría, és a dir, la deesa mare-terra dels indis nicaragüencs. Se'n pot fer un altar en qualsevol lloc, sols cal agafar un grapat de còdols i posar-los un damunt de l'altre.
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